Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Casa nueva, no habites en ella.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
¡Se nos creció el enano!
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Ningún rencor es bueno.
La alegría es gemela
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Barco viejo, mal navega.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El que sigue la caza, ése la mata.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Con quien te vi te comparé.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
El interés mata la amistad
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
La alegría todo mal espanta
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
No da quien tiene, sino quien quiere.