Palabras melosas, siempre engañosas.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Se llena antes el ojo que el papo.
Días y ollas hacen grandes obras.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
El amor y los celos son compañeros.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
A la que bien baila, con poco son le basta.
De día no veo y de noche me espulgo.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Lo nuevo guarda lo viejo.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Matar dos pájaros de un tiro.
El que jura miente.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Retírate, agua, y veré quien labra.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Por San Mateo, la vendimia arreo.