Bonitas palabras al más listo engañan.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
La muerte regalos no prende.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Dar al olvido.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Codicia mala, el saco rompe.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
La gota que derramó el vaso de agua.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Se encontró con la horma de su zapato.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Boca con boca se desboca.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Al agradecido, más de lo pedido.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Sarna con gusto no pica.
Arca abierta al ladrón espera.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Quien baila y canta, su pena espanta.
A lo que no puede ser paciencia.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El nuevo paga novicial.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Los golpes hacen silencio.
Nuestro gozo en un pozo.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Una pena quita a otra pena.
Obra acabada, a dios agrada.
Llegaste como caído del cielo.
A mala suerte, envidia fuerte.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Obra hecha, dinero espera.