Palabras blandas te pondrán en andas.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Ayatola no me toques la pirola.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Boca de verdades, cien enemistades.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Dar carne al lobo.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Buscar los tres pies al gato.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
La sardina y el huevo a dedo.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Más groso que el Guelpa.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
La mujer rogada y la olla reposada.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Cada raposa mira por su cola.
La ausencia causa olvido.
Mala olla y buen testamento.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Roma, acuerdos y locos doma.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Buen moro, o mierda u oro.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.