Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Mal es acabarse el bien.
Rama larga, pronto se troncha.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Amanecerá y veremos.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Ni miento ni me arrepiento.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Pedir las perlas de la virgen.
Amor con celos, causa desvelos.
Una manzana roja invita piedras.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Los extremos se tocan.
Interés, cuánto vales.
Te quiero Andrés, por el interés.
El padre para castigar y la madre para tapar.
De la discusión surge la luz.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Como poroto de la chaucha.
Al loco y al fraile, aire.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Confesión obligada, no vale nada.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
De los escarmentados nacen los avisados.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Ruin señor, cría ruin servidor.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
El que da, recibe.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.