Burla pesada, en veras acaba.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La suerte es loca y a todos nos toca.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Las malas nuevas, pronto llegan.
De boca para fuera.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Del agua mansa se asombra el perro.
La alegría da miedo
Un suspiro es poco alivio.
Daño merecido, no agravia.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Hacerle a uno la pascua.
Tan rápido como un chisme.
Esperanza que consuela, que no muera.
A secreto agravio, secreta venganza.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Cosa muy querida, presto perdida.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Después de la risa viene el llanto.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Al espantado, la sombra le basta.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
La sugestión obra.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
A hierro caliente, batir de repente.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
La mayor ventura, menos dura.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Burlas suaves traen burlas graves.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Mejor precavido, que arrepentido.
Hacer ruido, para sacar partido.