Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El sentido común es, el menos común que ves.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El que no cae, resbala.
La buena lectura, alivia la tristura.
En la variación consiste el gusto.
A consejo ido, consejo venido.
No te acostumbres a lo que no dure.
Ante la duda, la Charly.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
A escote, no hay nada caro.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
De buena semilla, buena cosecha.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Al loco y al toro, dale corro.
Oír campanas y no saber dónde.
El que se apura, poco dura.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Cada villa, su maravilla.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Menos idea que Geral pasando música.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
La naturaleza proveerá.
Callado mata conejo.
A picada de mosca, pieza de sabana.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
La fortuna es madrina de los necios.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.