Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Atrás viene quien las endereza.
Antes el golpe que el grito.
Más verga que el Trica programando.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Ha de salir la corneja al soto.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Al son que le toquen bailan.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Un real de deuda, otro acarrea.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Donde hay pelo hay alegría.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Lo que fuere sonará.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Una hora de contento, vale por ciento.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Lo bien hecho bien parece.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Por la víspera se conocen las fiestas.
O faja o caja.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
La risa abunda en la boca de los tontos.
A palabra necias, oídos sordos.
Jugar a dos barajas.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Al maestro, cuchillada presto.
Amor comprado, dale por vendido.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El último que se pierde es la esperanza.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Mucho apretar, listo aflojar.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La vida es un juego.