El que avisa no es traidor.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
El sastre de fama, conoce la trama.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
La oración de los rectos en su gozo.
Despacio, que llevo prisa.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Todo mi gozo en un pozo.
El que necesita, te visita.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Palabras sin obras, barato se venden.
En casa llena el loco no se apena.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Buena, por ventura; mala, por natura.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Bendita la casa que a viejos sabe.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
¡Chínchate un ojo!
A la mal casada, miradla a la cara.
La ocasión asirla por el guedejón.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Dar en el clavo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Ante la duda, la más madura.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Del que jura, teme la impostura.
Mucho ojo, que la vista erro.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Dios no espera año para castigar.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.