La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
La curiosidad mató al gato.
Fruta prohibida, más apetecida.
Confesión hecha, penitencia espera.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A gran subida, gran caída.
Te están dando Atol con el dedo.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Hombre osado, bien afortunado.
Molino cerrado, contento el asno.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Nunca falta un roto para un descosido.
Por las vísperas se conocen los santos.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Palabra de boca, piedra de honda.
Dádiva forzada no merece gracias.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Burro apeado no salta vallado.
A brutos da el juego.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Se llena antes el ojo que el papo.
Ley puesta, trampa hecha.
A quien espera, su bien llega.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Alabanza propia, mentira clara.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Juego de manos, rompedero de ano.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Lo tragado es lo seguro.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.