Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Hacer buenas (o malas) migas.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Esto fue como llamarada de petate.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
No habiendo lomo, de todo como.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No arrojes margaritas a los puercos.
Al desganado, darle ajos.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Despacito por las piedras
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Hay más días que sandías.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Carga que place, bien se trae.
Moza franca, bien juega el anca.
¿Mirón y errarla?.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Quien escucha, su mal oye.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Casa de esquina, para mi vecina.
Ajo cebollino, para con vino.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.