No oigo, soy de palo.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Este batea y corre para tercera.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Quieres más o te guiso un huevo.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Burro apeado no salta vallado.
Boca con duelo, no dice bueno.
Salvarse por los pelos.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Buey viejo, surco nuevo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Llegar y besar, suerte es singular.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Mano lavada, salud bien guardada.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Cada gorrión tiene su corazón.
A brutos da el juego.
Gente de montaña, gente de maña.
Beber por jarra penada, no me agrada.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Amor de asno, coz y bocado.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Qué es una raya más para el tigre.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El que tiene boca, se equivoca.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Donde pan comes migas quedan.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Según el sapo es la pedrada.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.