Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Pan duro, pero seguro.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El más avisado cae.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Donde no hay harina todo es mohína.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
No seas mono, porque te bailan.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
A saya blanca, ribete negro.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Machete caído indio muerto.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Nadie toma lo que no le dan.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Es más infeliz que una mata de habas.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Hijo descalostrado, medio criado.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Palo dado ni Dios lo quita.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
A cada pez le llega su vez.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Saber es poder.