Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
A poco pan, tomar primero.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Matar dos pájaros de un tiro.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Barba bien bañada, medio rapada.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Viejo es Pedro para cabrero.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Fruto vedado el más deseado.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El haragán es el hermano del mendigo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Me importa un comino.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
No sufras por calenturas ajenas.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Como la espada, así la vaina.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Mucho ruido y pozas nueces.
Después de la resaca viene la pleamar.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Por el hilo se saca el ovillo.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.