Un amigo vale cien parientes
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Sobre mojado, llueve.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
A mal viento va esta parva.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Ese baila al son que le toquen.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Arriba canas y abajo ganas.
Cantad al asno y soltará viento.
El buen pagador no necesita prenda.
El perfume bueno viene en frasco chico
El primero que llega se le sirve primero.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Para el postrero no hay cuchara.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Aquí el más tonto hace relojes.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Más doblado que carpa de camión.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El arbolito desde chiquito.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Hacer la del humo.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Favores en cara echados, ya están pagados.
De lo vedado, un solo bocado.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.