Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El sol siempre reluce.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Dar palos de ciego.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Con pan, hasta las sopas.
La burla, para quien le gusta.
Burro empinado, por hombres es contado.
El que necesita, te visita.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El pan con hartura y el vino con mesura.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Mano de hierro en guante de seda.
No ser escaparate de nadie.
El burro hablando de olotes.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A cada santo le llega su día.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Le debe a cada santo una vela.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Llamame tonto y dame pan.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
La soga, tras el caldero.
Al saber lo llaman suerte.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Le dijo la sartén al cazo.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.