Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Buen oficio es no tener ninguno.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Caminito comenzado, es medio andado.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La vida del puerco, corta y gorda.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
No muerdas la mano que te da de comer.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
La soga quiebra por lo más delgado.
Demasiado al Este es el Oeste.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
La fantasía es la loca de la casa
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Dios ayuda al que mucho madruga.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Casa en canto, y viña en pago.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.