Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
A gallo viejo gallina joven.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Cada cual es rey en su casa.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Parejo como las calles de León.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Al malo, lo mejora el palo.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Más vale callar que con borrico hablar.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Casa hecha, sepultura abierta.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
No hay caldo que no se enfríe.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
La justicia tiene un largo brazo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Un yerro, padre es de ciento.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Invierno claro ni en verano nublado.
Ver para creer.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
No hay tiro, voló el pato.
Quien primero viene, primero tiene.
Los casados, casa quieren.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Moda y fortuna presto se mudan.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Del ocio nace el feo negocio.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Quien tiene tienda que la atienda.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.