Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
En bote pequeño la buena mermelada.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Boca de miel y manos de hiel.
El ahorro es santo porque hace milagros.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Dios aprieta pero no ahoga.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
El amor lo perdona todo.
Febrerillo, mes loquillo.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
La verdad sale en boca de los niños.
Siempre que ha llovido ha escampado.
El agua en invierno duerme sola.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El vino hace buena sangre
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.