Atender y entender para aprender.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Ira no obra Justicia.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Quien hace, aplace.
A tu casa venga quien te eche de ella.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Para su casa no hay burro flojo.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Cava, cava y encontrarás agua.
La vida es un deber a cumplir
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Niebla en verano, norte en la mano.
Ni lava ni presta la batea.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Marido celoso, viejo mañoso.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
La mentira nunca muere de vieja.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
O faja o caja.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Se sincero y honesto siempre.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
También de alegría se puede morir