El que tiene padrino es el que se bautiza.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Nadie da nada a cambio de nada.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Dios castiga, pero no ha palo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
La duda es la llave del conocimiento.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
La verdad siempre sale a flote.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien escucha, su mal oye.
Hablando se entiende la gente.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Mal de muchos, epidemia.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
De tal árbol tal astilla.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Toda desgracia es una lección.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
El tonto ni de Dios goza.
Que chulo tu chucho colocho
Buen comedor, buen dormidor.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Hacer callar es saber mandar.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Si no sobra es que falta.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.