Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Del monte sale, con que se arde.
Palabras sin obras, barato se venden.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Buena ventura solo con otra dura.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Campana de latón, tiene mal son.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
El sabio calla, el tonto otorga.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Cada cosa pía por su compañía.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Frio, frio, como el agua del rio.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El buen instrumento saca maestro.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Dar en el clavo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Como la espada, así la vaina.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Come santos, caga diablos.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Paciencia y barajar.
Al buen callar, llaman Santo.