Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
La medicina cura, la naturaleza sana.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
El hablar es plata y el callar es oro.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Dulce y vino, borracho fino.
Hay de todo en la viña del Señor.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Madre hay una sola.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
La gotera cava la piedra.
No es oro todo lo que reluce.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
La soga quiebra por lo más delgado.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
A tal señor, tal honor.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Noche toledana. (Irse de farra).
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Como el espigar es el allegar.
Al cielo nadie va con ojos secos.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Mal es acabarse el bien.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.