Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
El que come tierra, carga su terrón.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Mujer Besada mujer ganada.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Te paso la pala diego
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Al mal amor, puñaladas.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Hacer de su capa un sayo.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Quien mal padece, mal parece.
Carne a carne, amor se hace.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Dos testigos matan a un hombre.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
El ternero recental no teme al tigre.
El que tiene narices, no manda a oler.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Si vienen los patos, viene la nieve.
A cada cosa le llega su tiempo.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Agua de manantial, no hay otra igual.
En la boda, quien menos come es la novia.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
El Rey reina, más no gobierna.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.