Pájaro viejo no entra en jaula.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Ir a amarrar el zorro.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Mujer precavida vale por dos.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Ligera de cascos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Una buena dote es un lecho de espinos
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Bien haya quien a los suyos se parece.
Antes verdugo que ahorcado.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Casarse bajo el palo de la escoba
A cada cajón, su aldabón.
Tarde piaste pajarito.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Mal ojo se le ve al tuerto.
La alegría alarga la vida.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Casa mal avenida, presto es vendida.
No tienes dedos para el piano
La mula y la mujer son malos de conocer.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Madre hay una sola.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.