Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Por la muestra se conoce el paño.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
A chica cama, échate en medio.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Ve tu camino para no tropezar.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
A gran subida, gran caída.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Según es el dinero, es el meneo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El bien viene andando, pero el mal volando.
En otoño la mano al moño.
El monte tiene ojo.
La intención hace la acción
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
Primero la firmita y luego la camita.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
A falta de trigo, venga centeno.
Bueno está lo bueno.
El más fuerte teme a la muerte.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.