El que tiene boca, se equivoca.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
A buen señor, buena demanda.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
El cornudo es el último que lo sabe.
El vino, de la verdad es amigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Hacerse el sueco.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Lo bailado nadie me lo quita.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Racimo corto, vendimia larga.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
La virtud loada, crece.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Los buenos modos agradan a todos.
Lancha La no pasa en balde.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
No calientes horno para que cueza otro.
La carta no se pone colorada.
La naturaleza proveerá.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Con el amor está el temor
No hay tonto que no se tenga por listo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.