La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
A la fuerza no es cariño.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Me importa un bledo.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El tonto ni de Dios goza.
Gloria mundana es gloria vana.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Por San Miguel se cata la miel.
Aquellos polvos traen estos lodos.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Juez cabañero, derecho como sendero.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Quien asno nació, asno murió.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
La lealtad se paga.
El borracho, de nada tiene empacho.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Ama profunda y apasionadamente.