Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Gente parada, malos pensamientos.
Freno y espuela es buena escuela.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Viejos los cerros y reverdecen
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
El casado casa quiere.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El que poco tiene a poco aspira.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Hasta en el día más claro puede llover.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Te paso la pala diego
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Chico bache y grande caída.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Jugar la última carta.
Por San Miguel se cata la miel.
Las desgracias no vienen solas.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El que necesita, te visita.
Putas y frailes andan a pares.
La oración breve sube al cielo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Obra acabada, a dios agrada.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Se llena antes el ojo que el papo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Tres españoles, cuatro opiniones.