De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Cada mochuelo, a su olivo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Educación y pesetas, educación completa.
Burgáles, mala res.
Despacio, que llevo prisa.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Quien mucho desea, mucho teme.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Hoy figura, mañana sepultura.
El que se apura llega tarde.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El mal trago pasarlo pronto.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Cuando tu ibas, yo venia.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
A cada día su pesar y su esperanza.
Vida sin amor, años sin verano
Más claro, agua.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Un buen día nunca se olvida.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Para vos me peo y para otro me afeito.
A cualquier cosa llaman rosa.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
De día no veo y de noche me espulgo.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
A barba muerta, obligación cubierta.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Cosa muy querida, presto perdida.
Espéjate para que veas cómo eres.