No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Las paredes oyen.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Oir a todos, creer a pocos.
Boca de verdades, cien enemistades.
El buen mosto sale al rostro.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El flojo trabaja doble.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El que siembra, cosecha.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Acometer hace vencer.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Bien casada, o bien quedada.
Junta de pájaros, agua segura.
Bien ora quien bien obra.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
De casta le viene al galgo.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Al que quiera celeste, que le cueste.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.