San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
No hay como la casa de uno
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Un clavo saca a otro clavo.
El que necesita, te visita.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Al buen callar, llaman Santo.
El río pasado, el santo olvidado.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Hacer algo de cayetano.
Por las vísperas se conocen los santos.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Santo que mea, maldito sea.
Se las sabe por libro
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Aire de Levante, agua delante.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A manos frías, corazón ardiente.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Es de bien nacido ser agradecido
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
A misa temprano nunca va el amo.
Llegar y besar el santo.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Soltero maduro, maricón seguro.
La práctica hace al maestro.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Írsele a uno el santo al cielo.