A buen entendedor, pocas palabras bastan.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
A jugar y perder, pagar y callar.
Chocolate que no tiñe, claro está
Ahullama no pare calabaza.
Lobos de la misma camada.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Eso es como pedirle peras al olmo.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Inflama más la comida que las musas
Foso y vallado, buen cercado.
A quien dan, no escoge.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Contra la gota, ni gota.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Los pensamientos no pagan peaje
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
Remendar y dar a putas.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La vida da muchas vueltas.
Dos cabezas piensan más que una.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
El que quiera peces que se moje el culo.
Al bobo, múdale el juego.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Paja triga hace medida.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
La vida pende de un hilo.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Corta despacio, que hay poco paño.
Mojarse el potito.
Pintada en los WC.
La vida es así, y el día es hoy.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Cinco: por el culo te la hinco.
Días de mucho vísperas de ayuno.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.