Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
El que quiere besar, busca la boca.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El vino comerlo, y no beberlo.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
A buena mujer, poco freno basta.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Maestre por maestre, seálo éste.
Callen barbas y hablen cartas.
Manda, manda, Pedro y anda.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Comer verdura, y echar mala verdura.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Voz del pueblo, voz del cielo.
En almoneda, ten la boca queda.
Se llena antes el ojo que el papo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Mala noche y parir hija.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Alma sin amor, flor sin olor.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
A misa, no se va con prisa.
El que come aprisa, come mal.