Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Engordar para morir es mal vivir.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Buena burra hemos comprado.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La razón es de quien la tiene.
El trabajo ennoblece.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
A mucho vino, poco tino.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Cada mochuelo, a su olivo.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
El precio se olvida, la calidad permanece.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
El que persevera triunfa.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
La casa quemada, acudir con el agua.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
La verdad es de un solo color
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Palabras de santo, uñas de gato.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Sustos y disgustos matan a muchos.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Hay más tiempo que vida.
Cual es el padre, así los hijos salen.