Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Es más bueno que el pan.
Hacer pinitos.
La sugestión obra.
Tan rápido como un chisme.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
No te vallas a morder la lengua.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Hoy por mí, mañana por ti.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
A todo coche, le llega su sábado.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Ocasión llegada presto agárrala.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Pan no mío, me quita el hastío.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Tanto tienes, cuánto vales.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Salir junto con pegado.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Fea con gracia, mejor que guapa.
A la hija casada sálennos yernos.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
La lengua queda y los ojos listos.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Hambre larga, no repara en salsas.
Hoy arreboles, mañana soles.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Estar armado hasta los dientes
Hasta la gracia de Dios hace daño.
En la unión está la fuerza.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
A cada santo le llega su día.
Con pan, hasta las sopas.