Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
De buen caldo, buenas sopas.
A la virtud, menester hace espaldas.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
La esperanza alegra el alma.
A tal señor, tal honor.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Cada cual a lo suyo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Para sabio Salomón.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
A braga rota, compañón sano.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Al mal tiempo, buena cara.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Más vale bueno que mucho.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Vida bien concertada, vida holgada.
Buena condición vale más que discreción.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Las novedades son la sal de la vida.
Un ten con ten para todo está bien.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Como te cuidas, duras.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Más vale prevenir que curar.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Dichosos los ojos que te ven.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Tiene una mala salud de hierro.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Refranes y consejos todos son buenos.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.