Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Vivir es morir lentamente.
El rostro es el espejo del alma.
La suerte y la muerte no escogen.
Hacer la del humo.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Lo dicho, dicho está.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
La alegría todo mal espanta
Mano que te da de comer no has de morder.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Quien pregunta, no yerra.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Sayo que otro suda, poco dura.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Fiar, en Dios y en otro no.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Interés, cuánto vales.
El corazón del justo, piensa para responder.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Soltero maduro, maricón seguro.