Mucha carne, moitas enfermedades.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Al mal tiempo, buen paraguas.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Camino malo, pásalo pronto.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Buena crianza no pierde punto.
A mucho amor, mucho perdón.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Bolsa llena, quita las penas.
Dios acude siempre.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Quien virtudes siembra, fama siega.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Sal no se cuenta con que es salado.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
No hay mejor condimento que el hambre.
La larga visita la alegría quita.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Breve habla el que es prudente.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Agua que huela, no la bebas.