Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Cada uno con su humo.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Más vale despedirse que ser despedido.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Gachas de almorta, el estómago confortan.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Educación y pesetas, educación completa.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
La felicidad da la vista a un ciego
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Fiate de Dios y no corras.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Es mejor sudar que temblar
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Al buen sordo, pedo gordo.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Todo salto tiene riesgo.
Hablen cartas y callen barbas.
Cosa muy querida, presto perdida.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.