Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Beber, hasta la hez.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Hablar poquito, y mear clarito.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Cada día, su pesar y su alegría.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Viento del solano, agua en la mano.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Come para vivir y bebe para comer.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
La alegría intensa es cosa seria
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
La buena vida no quiere prisas.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
La oración de los rectos en su gozo.
Haz bien y no mires a quien.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Una hora de contento, vale por ciento.
Bien muere, quien bien vive.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Nunca cagues más de lo que comes.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.