Olla tiznada, bien es guisada.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Para enfermedad de años no hay medicina.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Para pan y pescado, chocho parado.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Quien madruga ojeras tiene.
Quien mal padece, mal parece.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Refregadas, duelen más las llagas.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.