Tal para cual.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Se sincero y honesto siempre.
Quien te adula, te traiciona.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Predicar en desierto, sermón perdido.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
La duda es la llave del conocimiento.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.