De señora a señora, empanadas y no ollas.
Difama, que algo queda.
Nada tiene al que nada le basta.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Esta más caliente que pepita en comal.
Hambre matada, comida acabada.