Hacer un viaje y dos mandados.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Juez con prisa, juez que yerra.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
La misa y el pimiento son de poco alimento.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Nadie nace maestro.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Buena madera, buen oficial espera.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Antes de meter, prometer.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Buen podador, buen viñador.
El que calla, otorga.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
El que mucho ofrece, poco da.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Saber es poder.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Rectificar es de sabios.