Nunca bailes en una barca pequeña.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Una carreta vacía hace ruidos.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Un buen plan al que se llega pronto y se aplica vigorosamente es mejor que un plan perfecto al que se llega tarde y se ejecuta mal.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Después de la guerra, todos son generales.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
El que las hace, las imagina.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Mano lavada, salud bien guardada.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Todos los caminos conducen a roma.
La suerte y la muerte no escogen.
Colgar los guayos.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Ama de cura, puta segura.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Suegra, ni de caramelo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Robles y pinos, todos son primos.