Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Al bobo, múdale el juego.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Hablar bajo y obrar alto.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Poderoso caballero es don dinero.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
La obra alaba el maestro.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El vino con el amigo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El buey solo bien se lame.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
El cerdo siempre busca el fango.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
El hambre es una fea bestia
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
La crianza es buena los trece meses del año
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Demasiada amistad genera enfados
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
La fe no tiene miedo.
La paciencia es la llave del paraíso.
Donde hay duda hay libertad.
De mercader a ladrón, un escalón.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
A veces perdiendo se gana.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
El tonto ni de Dios goza.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
El que a los suyos se parece, honra merece.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El hombre nació para morir, es mortal.