Decir y hacer dos cosas suelen ser.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Sin dudar, no hay acertar.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Cuanto más amistad, más claridad.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Agarrando aunque sea fallo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A diente cogen la liebre.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Demasiada alegría es dolorosa
Al asno no pidas lana.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Hechos son amores y no buenas razones.
Hablar en plata blanca.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Al buen callar, llaman Santo.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Nadie perdona que le hagan un favor.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
El hombre apercibido medio combatido.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Cuerpo sano, mente sana.
Entre amigos no hay cumplidos.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
La burla, para quien le gusta.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada