Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
La monotonía genera aburrimiento
Libro cerrado no saca letrado.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Hay que amarrar el tamal.
No hay tonto que no se tenga por listo.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El abad canta donde yanta.
A lo hecho, pecho.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Tropezando se aprende a caminar.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
No da un tajo ni en defensa propia.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
A medida del santo son las cortinas.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.