A buena mujer, poco freno basta.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Esto son habas contadas.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Más verga que el Trica programando.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Esto es pan para tu matate.
Buena razón quita cuestión.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Ignorante y burro, todo es uno.
Amigos pobres, amigos olvidados
Santo que mea, maldito sea.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Buen alimento, mejor pensamiento.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Padre diestro, el mejor maestro.